PECADO ORIGINAL


Jamás pensé que me vería representar de nuevo esta manida escena del Paraíso.
Obligada tantas veces a repetir el guión, siempre con los papeles invertidos, creí haber agotado el tiempo y las posibilidades.
Sin embargo, aquí estoy: el teatro a punto de cerrar; incrédula y sorprendida, interpretando a Eva, por fin en el papel protagonista.
Late la euforia en el pecho ilusionado. Un sentimiento viperino hiere de vida y muerte el corazón y el alma. Esta responsabilidad me mata y, a la vez, resucita.
Tenías razón. La escena es sin duda peligrosa. En cualquier momento te ofreceré la manzana. Hagas lo que hagas te arrepentirás. Y ambos, por supuesto, nos condenaremos.

SENCILLEZ DE LA BELLEZA

Busqué la belleza en el paisaje,
en todos sus colores,
en la luz y en la oscuridad.
La busqué en todas las personas,
en la flor de su sonrisa
y en lo profundo de su mirada.
Busqué en la poesía y en la música,
en el trino de los pájaros,
en el silencio...
Ahora busco en la soledad.

EVA

(Siento lo del flash. Era eso o salir yo reflejada. Si alguien sabe la solución, se lo agradeceré)
Pretendí dibujar a Eva arrepentida,
mas no encontré el matiz
del arrepentimiento.